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Muchas veces el temor no es más que una debilidad de ánimo de las personas que se dejan dominar por el miedo a algo. Ese es un mal que deberíamos cuidar mucho de no adquirirlo.
Los miedosos no se dan cuenta del mal que están proporcionando a ellos mismos con ese temor tonto. El mal esta en la debilidad de ánimo de los miedosos.
El miedo es producto más de la debilidad de nuestro ánimo, que otra cosa. Cuando sabemos dominarnos, no tememos a los peligros reales o imaginarios.
A. Perira Alves
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